
Sabés qué quiero comer mamá? Un pan grande de cicuta, pero de la buena, que no esté destilada, dame la cicuta mamá, si querés en barra, tipo toblerone, así me aseguro el deslice directo hacia el Hades, sin paradas ni pasos previos, derechito a la barca de Caronte. No dejaré rastros mami, me voy a auto deglutir hasta transformarme en miga, eso sí, hacé que me saquen las manos, quiero conservarlas intactas, que hagan un corte a la altura de las muñecas, que las pongan al sol así cicatrizan más rápido y adquieren un poquito de bronceado. El resto... al incinerador y pedile al portero eléctrico que haga una fogatita con lo que quede y me reconstruya en papel carbónico, así me reciclan y me venden como papel ecológico. Si querés espero a que vos te vayas primero, siempre y cuando me guardes la cicuta en la caja fuerte mami.
Mientras tanto me iré a vagar, a caminar la noche, quizás more en el cementerio, cerca de la bóveda de la familia, la que fue usurpada por los otros, no te preocupes, trataré de recuperarla, será mi acto heroico, romperé los vidrios, buscaré una pinza, me haré amigo de los cuidadores de tumbas, les haré favores felláticos con tal de asegurarme la llave, una vez adentro haré mi propia repartija, expropiaré cenizas, volarán los ataúdes de los ajenos, los expondré a la noche, a que pidan perdón por invadir mi espacio mortuorio, seré el nuevo ángel guardián de los deshechos familiares. Haré uso de mi don de resguardar restos, me mantendré con el agua de los floreros. Con el tiempo me transformaré en una “madama para necrofílicos” haré las calles del cementerio, me cambiaré el nombre, utilizaré un seudónimo “Madame Chauchat” en honor a esa tuberculosa. Tendré el rigor y la ferocidad de un proxeneta del Bajo Flores, todos esos cuerpos con rigor mortis caerán bajo mi dinastía de vengadora. Los que vengan a disfrutar de este rito de sexo con la muerte, pagarán a lo grande, haré que firmen pagarés y mutuos a mi nombre, serán orgasmos con el más allá, indexados a valor dólar o euros. Haré que sus deudas aumenten, ni la magia negra los salvará de mi garra de justiciera hasta quebrarlos y fundirlos como plomo, para rehacer los vitreaux de la bóveda. Ves mamá todo se recicla, se renueva, cambia de estado, por eso mami hoy no quiero comer, me quiero acostar temprano...